Control horario y planificación para consultoras
Horas registradas contra el cliente al que pertenecen, consultores planificados entre proyectos y una ocupación que se puede leer un viernes.


Planificar personas entre proyectos, no entre días
Un consultor casi nunca trabaja en una sola cosa. Dos clientes, un proyecto interno y una propuesta compiten por la misma semana, y un calendario que solo enseña citas no puede responder si alguien está libre el jueves.

Registrar las horas facturables donde corresponde
El hueco entre horas trabajadas y horas facturadas es donde desaparece el margen de una consultora. Registrar el inicio y el final reales contra un proyecto de cliente lo cierra, porque el número de la factura y el del parte salen del mismo sitio.

Tener la banca a la vista
La ocupación es el número del que vive una consultora, y normalmente se descubre a toro pasado. Las horas semanales por persona, previstas contra reales, enseñan quién está sobrevendido y quién está entre encargos cuando la semana todavía se puede cambiar.

Dar a cada consultor su semana en el móvil
Los consultores trabajan desde instalaciones de clientes, desde casa y desde la carretera. La semana publicada tiene que viajar con ellos, y las horas hay que registrarlas desde donde estén de verdad.
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El número del que vive una consultora
La consultoría tiene una métrica que decide todo lo demás. La ocupación, la parte de las horas disponibles que resulta facturable, marca los ingresos, marca las contrataciones y marca en silencio si el equipo está a punto de quemarse. Casi cualquier otra decisión de la firma es consecuencia de ella.
Lo incómodo es que casi todas las firmas la miden tarde. Los partes llegan a fin de mes, se reconstruyen desde la memoria y desde el calendario, y producen una cifra que es aproximadamente correcta y tiene tres semanas. Para entonces la semana infrautilizada ya ha pasado y el consultor sobrecargado ya la ha trabajado.
Registrar el tiempo donde ocurre el trabajo
El problema de la reconstrucción es el primero que vale la pena resolver. Una hora recordada el último viernes del mes no es una hora, es una estimación, y las estimaciones derivan hacia números redondos y hacia el cliente que sea más fácil de defender.
Registrar inicio y final contra el encargo en el momento en que ocurre elimina esa deriva. Y elimina la discusión. Cuando un cliente pregunta por una línea de la factura, la respuesta está en el mismo sistema que la produjo, con una cifra prevista y una real una al lado de la otra.
Días que pertenecen a dos clientes
El caso habitual rompe un control horario ingenuo. Un consultor pasa la mañana en un encargo y la tarde en otro, y un sistema que piensa en días y no en turnos tiene que adivinar. Dos turnos en dos proyectos, cada uno con sus horas, mantiene el reparto honesto sin que nadie rellene un formulario.
Una estimación escrita un viernes no es una hora.
Planificar alrededor de la banca
Planificar en una consultora no es un problema de cuadrante, es un problema de asignación. La pregunta es qué personas están comprometidas con qué encargos en las próximas seis semanas y dónde están los huecos. Esos huecos tienen dos nombres según cuándo los veas: capacidad disponible si los ves con antelación, y coste de banca si los ves después.
El trabajo vendido que no se ha asignado a nadie merece la misma visibilidad. Mantenerlo como turno abierto en el cuadrante lo convierte en una decisión y no en un olvido, lo que pesa más en una firma pequeña donde un encargo sin asignar es una parte grande del mes.
La sobrecarga tiene forma en los datos
Una ocupación por encima del objetivo no es un éxito. Un consultor que factura sesenta horas semanales durante dos meses es un riesgo de fuga y un riesgo de calidad, y las dos cosas cuestan más que los ingresos extra. El patrón se ve en el mismo informe semanal que enseña la banca, como un hueco persistente entre horas previstas y reales en una dirección.
Míralo junto a la mezcla de clientes. Un encargo que siempre consume más horas de las que se presupuestaron es una conversación de precio, no de personal.
Sesenta horas facturables a la semana no son una victoria.
El trabajo interno también cuenta
Propuestas, selección, formación y los proyectos internos que nadie factura son horas reales, y dejarlas fuera del registro hace que la ocupación parezca peor de lo que es mientras esconde adónde va de verdad el tiempo no facturable. Planificarlas como su propio proyecto mantiene honestos los dos números.
Qué mirar en una herramienta
Esta categoría está llena de productos construidos para otros trabajos. Las suites de automatización de servicios profesionales llevan recursos, facturación y CRM juntos y cuestan en consecuencia. Las aplicaciones de cronómetro registran horas de maravilla y no saben nada de quién está planificado la semana que viene. Las herramientas de proyectos siguen tareas y tratan a las personas como un campo.
Para una firma pequeña o mediana las preguntas prácticas son pocas. ¿Puede una persona llevar dos encargos en un día? ¿Se guardan las horas previstas y reales por separado? ¿Agrupa el informe por cliente sin exportar antes? ¿Puede un consultor registrar tiempo desde casa del cliente con el móvil?
Prever las próximas seis semanas
La pregunta de planificación en consultoría casi nunca es sobre mañana. Es sobre las seis semanas que vienen cuando terminen los encargos actuales y si la cartera las cubre. Un cuadrante que solo enseña la semana en curso responde a la pregunta equivocada.
Guardar el trabajo vendido como turnos asignables, incluidas las partes a las que todavía no se ha puesto nombre, convierte el cuadrante en una previsión. Los huecos se ven con antelación suficiente para venderlos en vez de asumirlos como coste de banca, y las semanas sobrecomprometidas se ven con antelación suficiente para renegociarlas.
Subcontratados y asociados
Casi todas las firmas pequeñas usan asociados para los picos. Mantenerlos como departamento aparte en el mismo cuadrante enseña la capacidad real sin mezclar sus horas en la exportación de nómina de plantilla, y hace medible después el coste del pico.
Empezar pequeño
Shifton es gratuito hasta 10 personas sin límite de tiempo, lo que cubre por entero a un profesional independiente o a un equipo pequeño. La planificación, el fichaje básico, la aplicación móvil y los informes están incluidos. Los módulos de pago se eligen de uno en uno desde 0,50 dólares por empleado al mes, cada uno con una prueba de hasta 60 días.
Preguntas frecuentes
¿Puedo controlar las horas por separado para cada cliente?
Sí. Cada encargo es un proyecto y cada turno lleva el cliente al que pertenece. Los informes agrupan las horas registradas por cliente, así la cifra que va en una factura sale del mismo registro que lee la nómina.
¿Cómo llevo a un consultor que trabaja para dos clientes en un día?
Dos turnos el mismo día, cada uno contra su proyecto, cada uno con sus horas. Los informes reparten el día entre los encargos en vez de asignarlo entero al cliente que se planificó primero.
¿Puedo ver la ocupación de todo el equipo?
Los informes semanales enseñan horas por persona y por proyecto, previstas contra reales, que es de lo que está hecha la ocupación. Quien va siempre por encima de sus horas previstas y quien va siempre por debajo aparecen en la misma vista.
¿Separa el tiempo facturable del no facturable?
Las pausas se registran aparte del tiempo trabajado, y el trabajo interno se planifica como su propio proyecto en vez de mezclarse en un encargo de cliente. Esa separación se arrastra luego hasta los informes.
¿Pueden los consultores registrar tiempo desde casa del cliente?
Sí. El fichaje funciona desde la aplicación móvil o desde un navegador, así las horas se registran donde ocurre el trabajo. Para firmas que necesitan el fichaje atado a un lugar, el control de ubicación está disponible como módulo de pago.
¿Hay un plan gratuito para una consultora pequeña?
Shifton es gratuito hasta 10 personas sin límite de tiempo, e incluye la planificación, el fichaje básico, la aplicación móvil y los informes. Los módulos de pago empiezan en 0,50 dólares por empleado al mes, cada uno con una prueba de hasta 60 días.
Mira adónde se fue la semana de verdad
Gratis hasta 10 consultores, con horas registradas contra el cliente, días partidos resueltos y ocupación que se lee cada semana.





