Software de turnos para el equipo de una peluquería
Un cuadrante para estilistas, ayudantes y recepción, con las horas registradas según ocurren. Esto planifica a tu equipo, no tu agenda de clientes.


Planificar la sala, sillón por sillón
Una semana de salón la marca quién está en sala y cuándo, no un reparto uniforme de horas. Los sábados hacen falta todos, los martes bastan dos personas, y la ayudante que se forma los jueves no cuenta como cobertura.

Cubrir una baja antes de la primera clienta
Una estilista llama a las ocho con clientas desde las nueve. El cuadrante no puede recolocar la agenda, pero sí encontrar a quien está libre y hacerla venir, que es la mitad del problema que de verdad tiene solución.

Registrar las horas sin hoja de papel
Fichar desde el móvil deja las horas en el sistema el mismo día. El turno previsto y el trabajado quedan juntos, que es lo que necesita la nómina y lo que siempre pide una discusión.

Ver lo que cuesta la sala
Los sueldos son el mayor coste controlable de casi cualquier salón y el menos examinado, porque la cifra solo aparece una vez al mes. Las horas por persona y por día hacen visibles en una semana las costumbres caras.
Comience con el Plan Gratuito
Sin límite de tiempo. Acceda a todas las funciones principales y actualice cuando esté listo.
Dos problemas distintos que comparten nombre
Busca software de gestión para peluquerías y casi todo lo que sale reserva clientas. Agendas de citas, páginas de reserva online, recordatorios, señales, venta y stock. Son buenos productos y casi todos los salones necesitan uno.
Esto es el otro problema. Quién está en sala el sábado, si la ayudante está libre para lavar a las once, qué trabajó cada una la semana pasada y cuánto costó eso. Un sistema de reservas sabe cuándo vienen las clientas. Normalmente sabe muy poco del cuadrante que hay detrás de los sillones.
Otra pregunta, otra herramienta.
Por qué el cuadrante se resiste a una hoja de cálculo
Los equipos de salón son pequeños, con jornadas parciales y niveles mezclados, que es exactamente la combinación que una rejilla lleva mal. Una estilista que trabaja tres días, una ayudante que está en el instituto los miércoles, una junior que puede lavar pero no colorear, y un sábado que las necesita a todas.
La información que hace correcto el cuadrante no es quién está disponible. Es quién está disponible y puede hacer lo que hace falta. Los puestos llevan eso, y son la diferencia entre un hueco ofrecido a ocho personas y un hueco ofrecido a las dos que de verdad pueden cubrirlo.
La pared de la trastienda
La mayoría de los salones pequeños siguen funcionando con una hoja impresa, y funciona hasta que hay un cambio después de que alguien se haya ido a casa. Publicar a los teléfonos con confirmación de lectura es el arreglo pequeño: la dueña ve quién ha abierto la semana en vez de suponer que todas la han mirado.
Lo que el software puede arreglar y lo que no
Cuando una estilista avisa de que está enferma un sábado se rompen dos cosas. Hay que recolocar la agenda de clientas y hay que cubrir la sala. Solo lo segundo es un problema de planificación, y ser preciso con eso vale más que prometer resolver ambas.
Cubrir la sala es la parte que responde bien a un aviso. Empujar el turno a todas las que podrían trabajarlo llega a la persona que está libre y a la que nadie habría llamado, y lo hace en los diez minutos que importan.
Las horas y la conversación que no gusta a nadie
Las discusiones de nómina en un salón son casi siempre pequeñas y casi siempre sobre lo mismo: la clienta que se alargó, los quince minutos del final, la pausa que se tomó a trozos entre citas.
Registrar entrada y salida el mismo día, con las pausas como registros propios, elimina esa clase de discusión. Y le da a la dueña algo más útil que una disputa resuelta: un patrón. Un turno de cierre que se alarga cuatro días de cada cinco está mal planificado.
Comisiones y formas de pago
Muchos salones pagan una mezcla de horas base y comisión. La parte de horas es lo que corresponde aquí, registrada con precisión y exportada. El cálculo de la comisión se queda donde vive hoy, normalmente en el sistema de reservas que sabe cuánto gastó cada clienta.
Leer la semana como coste
Horas por persona y por día es un informe tosco y útil. Saca a la luz las dos costumbres que le cuestan dinero a un salón en silencio: poner de más en las mañanas tranquilas por precaución y poner de menos en las dos horas del sábado en que todo el mundo quiere cita.
Lo que cuesta
Shifton es gratuito hasta 10 personas sin límite de tiempo y sin tarjeta, lo que cubre por entero a la mayoría de salones independientes. El cuadrante, el fichaje básico, la aplicación móvil y los informes están incluidos. A partir de diez personas los módulos se añaden de uno en uno desde 0,50 dólares por empleado al mes, cada uno con una prueba de hasta 60 días.
Preguntas frecuentes
¿Esto mete citas de clientas en la agenda?
No. Shifton planifica al equipo, no a las clientas. Organiza quién trabaja en cada turno, registra sus horas y lleva las ausencias. Las reservas de clientas siguen en el sistema de citas que ya uses.
¿Puedo planificar estilistas, ayudantes y recepción por separado?
Sí. Los puestos mantienen los grupos distintos para revisar el cuadrante de uno en uno, y todas reciben una semana publicada viendo en la aplicación únicamente sus turnos.
¿Cómo cubro a una estilista que se pone enferma?
Abres el turno y se ofrece a todas las que pueden trabajarlo. La primera que acepta lo cubre y la dueña ve quién respondió. Recolocar la agenda de clientas es otro trabajo en otro sistema.
¿Puede el personal a tiempo parcial marcar cuándo está disponible?
Sí, antes de montar el cuadrante. Así los horarios de estudio y los segundos empleos están a la vista en el momento en que se hace la semana, en vez de generar una ronda de peticiones después de publicarla.
¿Hace falta un terminal en el salón para fichar?
No. El fichaje básico funciona desde la aplicación móvil o desde un navegador en cualquier dispositivo, así que no hay que instalar nada en el salón.
¿Hay un plan gratuito para un salón pequeño?
Shifton es gratuito hasta 10 personas sin límite de tiempo, e incluye el cuadrante, el fichaje básico, la aplicación móvil y los informes. Los módulos de pago empiezan en 0,50 dólares por empleado al mes con una prueba de hasta 60 días.
Saca el cuadrante del salón de la pared de la trastienda
Gratis hasta 10 personas, con puestos, coberturas que se cierran desde el móvil y horas que puedes entregar a la nómina.




