Software de mantenimiento de piscinas para rutas y química
Rutas semanales, reparaciones y aperturas en un tablero, con las lecturas, los productos y las fotos tomadas en la piscina.

La ruta es el producto
El mantenimiento de piscinas es un negocio de rutas con un problema de química encima. Las mismas propiedades, en el mismo orden, cada semana, y el margen lo decide la conducción. Una ruta que creció añadiendo clientes donde iban apareciendo le cuesta a un técnico una hora al día, y nadie la ve porque esa hora se pasa en la furgoneta.

Lecturas y dosis registradas en la piscina
Cloro, pH, alcalinidad, estabilizador: números tomados en la piscina y anotados en una libreta que luego se pasa a limpio o, más a menudo, no. Registrados en el trabajo desde la aplicación móvil se convierten en un historial por piscina, y eso es lo que transforma un aviso en una explicación que el cliente entiende.
Productos que salen de la furgoneta con precio
El coste químico es la segunda línea de gasto de un negocio de piscinas y la menos controlada. Se compra a granel, se usa a cazos y no se registra en ninguna parte, así que se concilia una vez por temporada restando. Registrar las dosis en la parada lo convierte en una cifra por piscina.

Reparaciones, aperturas y la factura de fin de mes
Entre las paradas semanales están las reparaciones de bombas, los cambios de filtro y las aperturas y cierres. Es el trabajo rentable y el más fácil de facturar mal. En el mismo tablero que la ruta se planifica bien y se factura por lo que se hizo.
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Dos negocios en una furgoneta
Una empresa de piscinas vende dos cosas que parecen una. La primera es una ruta: paradas semanales previsibles, cobradas al mes, donde el beneficio se obtiene conduciendo menos y terminando antes. La segunda es reparación y trabajo de temporada: bombas, calentadores, filtros, aperturas y cierres, cobrados por trabajo, donde el beneficio depende de cobrar las piezas y las horas que realmente se usaron.
Casi todos los problemas operativos del sector vienen de gestionar las dos como si fueran lo mismo. La ruta se aprieta para meter una reparación, la reparación se hace en veinte minutos entre paradas y no se factura, y al final de la temporada nadie sabe qué parte del negocio ganó dinero.
El orden de la ruta es la mejora más barata que existe
El trabajo en cada piscina es más o menos fijo. La conducción no. Una ruta que creció de forma orgánica, en el orden en que fueron llegando los clientes, puede dejar la cuarta parte del día dentro de la furgoneta. Planificar el día en el orden en que se va a conducir, y mantener ese orden según entran y salen clientes, es la mayor ganancia disponible y no cuesta más que atención.
La química es un historial, no una lectura
Un conjunto de números dice qué añadir hoy. Una temporada de números dice qué piscina tiene una fuga, qué cubierta está fallando y qué cliente está rellenando con la manguera del jardín. Eso segundo solo existe si las lecturas se registran donde se acumulan, contra la propiedad y no en una libreta dentro de la furgoneta.
También cambia la conversación con el cliente. Cuando alguien se queja de que el agua estaba turbia, un historial de lecturas y dosis es una explicación. Encogerse de hombros no lo es.
Fotografías de lo que se encontró
Un skimmer roto, un cierre mecánico de bomba goteando, un equipo dañado. Fotografiado en la parada y adjunto al trabajo, se convierte en un presupuesto de reparación. Visto y no registrado, se convierte en la reparación de otro más adelante en la temporada.
Coste químico por piscina
Los productos se compran por volumen y se usan a puñados, y la conciliación suele ser una resta a final de año. Registrar las dosis en la parada lo convierte en una cifra por piscina, y eso importa porque los costes varían enormemente. Sombra, bañistas, cubierta o una fuga pueden duplicar el consumo de una propiedad que se presupuestó como todas las demás.
Cobrar las reparaciones
El trabajo de reparación es donde vive el margen de un negocio de piscinas, y es el trabajo que más se regala. Una bomba desmontada y limpiada durante una parada rutinaria son quince minutos y un coste real, y prácticamente nunca se factura salvo que exista como su propio registro.
Qué comprobar
¿Se puede programar la temporada una vez y ajustarla? ¿Puede un técnico registrar lecturas, dosis y una fotografía en menos de un minuto al borde de la piscina y sin cobertura? ¿Se puede facturar el mes a partir de las paradas y reparaciones registradas? Esas tres deciden si el software sobrevive a julio.
Empezar gratis
Una o dos personas trabajan gratis sin límite de tiempo, con planificación, partes digitales, aplicación móvil e informes. Una ruta de una sola furgoneta funciona así de forma permanente.
Los módulos de pago siguen al negocio: inventario cuando el coste químico deja de cuadrar, facturación cuando facturar el mes a mano se convierte en el peor día, control de ubicación cuando las rutas se extienden. Cada uno incluye una prueba gratuita de hasta 55 días.
Cada parte está documentada: gestión de tareas y envío, partes digitales, aplicación móvil, inventario, facturación e informes. Los precios están en la página de precios.
Preguntas frecuentes
¿Puedo programar una temporada entera de paradas?
Sí. Las paradas recurrentes se configuran por propiedad, así que la ruta aparece automáticamente cada semana en vez de reconstruirse. Cada parada puede moverse, saltarse o recuperarse, y el efecto sobre el resto de la ruta se ve antes de confirmarlo.
¿Cómo se registran las lecturas químicas?
En el trabajo, desde la aplicación móvil, en la piscina. Cloro, pH, alcalinidad y lo que pida la lista se anotan en la parada junto con las dosis añadidas, de modo que cada propiedad acumula un historial al que se puede volver cuando el agua se complica.
¿Funciona sin cobertura?
La aplicación para iOS y Android guarda el trabajo y la lista en el dispositivo, así que las paradas en propiedades rurales se registran con normalidad y se sincronizan al recuperar conexión. Nada se anota en papel para pasarlo por la noche.
¿Puedo ver cuánto producto consume cada piscina?
Con el módulo de inventario, las dosis registradas en cada parada reducen el stock y se agregan en informes por piscina y por ruta. La propiedad que consume el doble de lo previsto deja de ser invisible.
¿Cómo se gestionan las reparaciones junto a la ruta?
Las reparaciones se programan como trabajos en el mismo tablero, con piezas, mano de obra y fotografías en el registro. Así dejan de encajarse dentro de una parada y de facturarse de memoria a fin de mes.
¿Sirve para un servicio de piscinas con una sola furgoneta?
Los equipos de dos personas o menos trabajan en el plan gratuito sin límite de tiempo, con planificación, partes digitales, aplicación móvil e informes. Los módulos de pago se añaden cuando aparece la segunda furgoneta.
¿Cuánto cuesta para una ruta en crecimiento?
Por encima de dos empleados el precio es por empleado y mes, y cada módulo de pago incluye una prueba gratuita de hasta 55 días, que cubre una temporada completa de baño antes de decidir.
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